
¿Qué es Impaired Glucose Tolerance?
Las personas con IGT tienen niveles de glucosa más altos de lo normal pero no son todavía diabéticos. Esta condición es diagnosticada a través de una prueba oral llamada oral glucose tolerant test (OGTT). Después de un ayuno de 8 a 12 horas, se mide el nivel de glucosa de una persona antes y 2 horas después de haber tomado una bebida con una solución conteniendo glucosa
Los participantes del programa DPP tenían sobrepeso e IGT. Adicionalmente, los investigadores seleccionaron voluntarios con IGT quienes presentaron niveles de glucosa entre 95 y 126 mg/dl porque tenían un riesgo más alto de desarrollar diabetes
¿En qué se diferencían la prueba de la glucosa en ayuno y la OGTT (oral glucose tolerant test)?
En la prueba de la glucosa en ayuno se mide la glucosa de una persona después de ayunar por unas 8 a 12 horas:
La OGTT incluye mediciones de los niveles de glucosa en la sangre antes del ayuno y después de dosificar glucosa. En 1997, un panel experto de la Asociación Americana de la Diabetes (ADA) recomendó a los doctores usar la prueba de la glucosa en ayuno para diagnosticar a sus pacientes con diabetes porque esta prueba es más sencilla y menos costosa que la OGTT. A pesar de que la prueba de la glucosa en ayuno detecta la mayoría de los casos de diabetes, la OGTT identifica con mayor precisión a las personas con problemas de glucosa en la sangre que pueden diagnosticarse sólo después de dosificar glucosa
¿Cuál es el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 para una persona con IGT?
¿Cuántas personas en los Estados Unidos tienen IGT?
Cerca de 16 millones de personas tienen IGT en los Estados Unidos de acuerdo al Nacional Health Institute and Nutricional Examination Survey III
Es importante hacer notar que las intervenciones fueron efectivas en el establecimiento de un ensayo clínico controlado en donde los voluntarios recibieron una importante cantidad de instrucciones individualizadas sobre cómo hacer cambios en sus estilos de vida. El Servicio Público de Salud y organizaciones como la Asociación Americana de la Diabetes revisarán los resultados y considerarán un número de problemas antes de hacer recomendaciones a la población en general. Por ejemplo, la droga metformin está actualmente aprobada para el tratamiento y no la prevención de la diabetes tipo 2. El Food and Drug Administration (FDA) determinará si la prevención de la diabetes debe añadirse como una indicación en esta droga. Otra consideración es que debido al riesgo de acidosis láctica, la metformin no debiera ser administrada a personas con deficiencias del riñón o funcionamiento del hígado o para personas que consumen bebidas alcohólicas en exceso. Las personas para las que la metformin podría ser dañina fueron excluidas del DPP
Varios estudios en otras culturas han examinado los efectos de cambios significativos en la dieta y ejercicio en personas con riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Un estudio en Finlandia demostró que la dieta y el ejercicio redujeron el riesgo en forma similar a lo que demostró el DPP. El ensayo Finlandés, sin embargo, no estudió los efectos de la metformin ni tampoco los efectos de cambios en los estilos de vida de subgrupos específicos por peso, o raza/etnicidad. Adicionalmente, los participantes en el estudio Finlandés representaron una población europea bastante homogénea en comparación a los voluntarios del DPP, quienes provinieron de una diversidad de edades y grupos étnicos. Los factores culturales afectan significativamente los cambios que se pueden influir en el estilo de vida. Fue importante demostrar que la diabetes tipo 2 puede ser prevenida en los Estados Unidos en las poblaciones minoritarias, mismas que cuentan con un nivel de riesgo más alto
¿Cómo la dieta y la actividad física trabajan para prevenir la diabetes?
Es conocido que la obesidad y la vida sedentaria incrementan el riesgo de la resistencia a la insulina y la diabetes tipo 2. La resistencia a la insulina es un desorden en el que tejidos específicos – músculos, grasa y células del hígado – dejan de usar en forma efectiva la insulina; acompaña y usualmente precede a la diabetes tipo 2. Con el inicio de la resistencia a la insulina, el páncreas produce más insulina para compensar, pero gradualmente su capacidad para secretar insulina en respuesta al consumo de alimento falla, y los momentos en que produce insulina se vuelven anormales. La pérdida de peso como resultado de una dieta y de actividad física pueden reducir el riesgo de diabetes al mejorar la habilidad de las células musculares para usar la insulina y para manejar la glucosa más eficientemente
¿Cuáles fueron los objetivos de la intervención del DPP en el estilo de vida?
Los objetivos fueron: